Algunos de los viñedos más bonitos y de las bodegas más impresionantes de España se dan cita en tierras andaluzas.

26.11.2020

 Cádiz y sus vinos del marco de Jerez, o los también famosos vinos de Montilla Moriles nos muestran una enorme cultura y tradición vinícola en Andalucía. A ellos se suman nuevas denominaciones y proyectos que buscan en la peculiaridad del terreno una fuerte seña de identidad. ¡Hay mucho por descubrir y degustar en Andalucía!.

Desde tiempos inmemorales el vino ha sido uno de los manjares más exquisitos y apreciados de cualquier cultura.

Solo en Andalucía cuenta con varias denominaciones de origen, haciendo que tenga una gran variedad de vinos, con algo en común: la calidad.
A continuación, daremos unas pinceladas y breve repaso por las etapas más destacadas del desarrollo del vino en Andalucía, y así comprenderemos su evolución y porque es un producto tan valorado por todo el mundo.

Según los historiadores, las producciones vinícolas entraron en la península ibérica precisamente por Andalucía, en concreto por la zona que hoy ocupa la provincia de Cádiz, gracias a la cultura fenicia. Esto se remonta aproximadamente al 1100 a.C.. Desde entonces, el vino se ha convertido en un elemento imprescindible de la cultura andaluza.

El clima, la topografía y la geografía harían que se encontrara un lugar ideal para la producción de vinos.

Podemos considerar la época de máximo apogeo del vino andaluz durante los siglos XVI y XVII. Y esto no es casualidad, Con el descubrimiento de América en el 1492, Sevilla se convirtió en la capital del mundo.

Debido al crecimiento del comercio marítimo que entraba por el Puerto sevillano, la producción de vino también se vio muy incrementada. Y con ello, la fama de los vinos andaluces por todo el mundo.

A partir de este momento, el vino en Andalucía se convertiría en una de las señas de identidad de esta región, que, junto con el aceite de oliva, es uno de los manjares más apreciados internacionalmente.

El crecimiento y fundación de las bodegas que conocemos hoy día se darían principalmente a partir del siglo XIX.

Algunos ejemplos: Bodegas Barbadillo, en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, fue fundada en el 1891; el caso de Bodegas Dios Baco, de Cádiz, en 1848. Y un poco más en adelante, Bodegas Delgado, en este caso de Córdoba, fundada en 1874.

Muchas de ellas, hoy día son bodegas reconocidas mundialmente.



Los viñedos de Andalucía están amparados por alguna de las nueve denominaciones de origen establecidas: Condado de Huelva, Jerez, Málaga, Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, Montilla-Moriles, Sierras de Málaga, Denominación de origen protegida vino de calidad de Lebrija y Vino Naranja del Condado de Huelva. Además, existen 16 indicaciones geográficas con derecho a la mención tradicional Vino de la Tierra y con mención Vino de Calidad.

También existen otros vinos históricos no amparados bajo denominación de origen o indicación geográfica alguna, como son la Tintilla de Rota, el Pajarete y el Moscatel de Chipiona. Asimismo en Andalucía es importante la producción de vinagres y aguardientes, algunos de ellos con denominación de origen propia, como el Vinagre de Jerez y el Brandy de Jerez.