Existen 47.130 hectáreas de terrenos destinados al cultivo de la vid, repartiéndose fundamentalmente entre Bullas, Jumilla y Yecla: las tres denominaciones de origen con las que cuenta la Región.

30.11.2020

Pero también destaca la presencia de viñedos en las comarcas de Abanilla y el Campo de Cartagena, donde se comercializan como "Vinos de la Tierra". La variedad de suelos y climas existentes en la Región permite producir una amplia gama de vinos tintos, rosados y blancos.

Los típicos de esta zona derivan de la cepa Monastrell, una variedad tinta de racimos pequeños, que a su vez cuenta con las complementarias de Cabernet Sauvignon, Garnacha, Garnacha Tintorera, Merlot, Syrah y Tempranillo. Por su parte, los vinos blancos se elaboran con las variedades Macabeo, Airen, Pedro Ximénez, Malvasía y Chardonnay.

Denominación de Origen

Como anticipábamos en el primer párrafo, tres son las denominaciones de origen de los vinos murcianos: Bullas, Jumilla y Yecla. La Denominación de Origen garantiza la procedencia y calidad del vino, encargándose del correcto desarrollo de su proceso los llamados Consejos Reguladores.



Los vinos de Murcia se elaboran bajo tres denominaciones de origen reconocidas y dos indicaciones geográficas. En esta región se combina con maestría la producción tradicional con las técnicas más avanzadas, dando como resultado unos vinos actuales con gran salida.

Murcia goza de las bondades de un suave clima mediterráneo seco, con inviernos suaves y veranos muy cálidos que pueden llegar a temperaturas extremas en ambas estaciones. Las precipitaciones anuales se registran entre 300mm y 350 mm. Suelen concentrarse en pocos días, llegando a ocasionar riadas e inundaciones.