La producción de vinos en La Mancha se caracteriza por ser un procedimiento natural, ecológico y sostenible en el tiempo.

27.11.2020

 Las bodegas manchegas procuran respetar el medio ambiente sobre el que operan y que les brinda las uvas que le permiten producir los mejores vinos de la región.

El origen probado del vino de La Mancha data del siglo XII en plena Reconquista, aunque no falta quien afirma que se remonta a la época romana. Durante los siglos XVI y XVII los vinos de esta región abastecieron a la corte por su cercanía a Madrid y las menciones al vino manchego en el libro más universal escrito en lengua castellana, Don Quijote de La Mancha, son frecuentes.

En el siglo XIX la extensión del cultivo se incrementó notablemente para la producción del Marqués de Mudela, al que llamaron el "Colón de la Mancha", Francisco de las Rivas y Ubieta por haber tenido el mérito de: "adivinar bajo las caldeadas y estériles llanuras de la Mancha ríos de savia y oro! Hizo fecunda á la misma esterilidad.

Cubrió de verdes pámpanos el clásico arenal por donde pasearon D. Quijote y Sancho su locura y su buen sentido.

Pueblos donde la miseria dominaba son hoy, gracias al Marqués de Mudela, ricos y bienandantes.



La Mancha es conocida como la Bodega de Europa. Cerca de la mitad de la extensión total de viñedo en la Península se encuentra en Castilla-La Mancha (473.050 has). Es una Comunidad regada por los ríos Guadiana, Tajo y Júcar de clima es continental, con una temperatura media de 14 grados, los veranos son muy cálidos, superándose incluso los 40ºC, y los inviernos largos y fríos, con temperaturas de hasta -15ºC. Estas temperaturas tan extremas entre el día y la noche hacen las delicias para el cultivo de la uva, el resultado son unos vinos la mayoría tintos, elegantes y fáciles de beber.